Toma el lápiz de manera peculiar y es zurda. Al bajar la mirada para tomar notas inclina la cabeza hacia el lado derecho en un ángulo casi tan imposible que parece que en cualquier momento su cabeza se desprenderá del cuello y caerá rodando por el suelo de parquét.
domingo, 25 de agosto de 2013
Se vale soñar
jueves, 22 de agosto de 2013
40
Yo no estuve aquí, no fui parte de la historia. Parece que muchos de los que sí estuvieron no fueron parte...o lo niegan, o lo evitan.
Hoy veo las imágenes, escucho las historias y me enfrento a la carne viva de este pais que sigue herido, tasajeado hasta lo más profundo.
Miles de desaparecidos, muertos, familias separadas, personas que tuvieron que abandonar su tierra, algunos no pudieron volver nunca y los que volvieron se resignaron a que su vida nunca fuera igual.
Quiero saber más, y cuando pregunto me cuentan tantas cosas, tantos puntos de vista diferentes y a veces -más de las que imaginé- solo silencio que interpretar. Ese silencio es el que más dice.
jueves, 15 de agosto de 2013
HGM Parte 3: Está en las Cartas
Cuando el futuro nos alcance
HGM sigue desaparecido. Me he trepado en cuanta micro pasa por mi casa,
a todas horas. Incluso me instalé en el paradero, el día más frío del invierno
a las 7:00 de la mañana hasta que mi jefe me llamó (otra vez) porque eran las
10:00 y seguía (otra vez) sin llegar, sin llamar y sin mandar mensajes de
texto, whatssap o siquiera señales de humo.
Tan desesperada estaba, que me vi en la penosa necesidad de ir donde una
tarotista (yo le digo bruja)... Era eso o pagar un detective privado para
encontrarlo, y cuando una trabaja como asistente de publicidad no gana para
tanto. No es que yo crea ciegamente en esto...o más bien, no creía hasta que
con HGM nos encontramos en la 406. O sea, él no se dió cuenta, pero nos
encontramos. ¡Eso era el destino, no pudo ser una casualidad!
HGM PARTE 2: Romeo, Romeo ¿Dónde estás que no te veo?
Tras las huellas de un guapo
Encontré al
hombre más guapo del mundo en una micro que baja por Apoquindo y casi muero
atropellada por tratar de seguirlo. Hombre Guapo en Micro, o HGM como yo lo
bauticé, de seguro trabaja cerca de mi oficina porque recorre el mismo camino
que yo, caminando desde el paradero.
Cuando me lo
encontré en el semáforo cerca de mi pega la semana pasada, supuse que se había
bajado un paradero después que yo y que seguramente había otro camino más corto
por el cual llegar al mismo punto. Efectivamente, ese lugar existe y desde ese
día, tomo ahí la micro de vuelta a casa y me bajo en las mañanas con la
esperanza de ver de nuevo al que será -ya lo decidí- el padre de mis hijos.
HGM PARTE 1: Hombre Guapo en Micro
Amor a primera vista
Nos
vimos por primera vez la semana pasada y me llamó la atención porque entre el
movedero de gente que te obliga a avanzar hacia la parte de atrás de la micro,
de pronto me encontré cara a cara con él y lo primero que asaltó mi mente fue
decirle: "Hola, hace mucho que no veía un hombre tan guapo como tú, cásate
conmigo". Pero el frenón de camión ganadero que dio el chofer me removió hasta
el cerebro y me impidió hablar.
Y ahí
estaba él, más lindo que ver la cordillera nevada. Y ahí estaba yo
completamente embobada con su aspecto, a menos de 30 centímetros de su cara sin
lograr quitarle los ojos de encima. La micro llegó al paradero y yo tenía que
bajarme, él se acercó a la puerta...rogué a todos los ángeles que se bajara
también, hasta le ofrecí a virgencita un rosario completo, pero parece que la
virgencita estaba en otra, porque cuando la micro reanudó la marcha, al
voltear hacia atrás no vi a nadie y justo me pilló mirándolo por la ventana
mientras se alejaba.
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