Tras las huellas de un guapo
Encontré al
hombre más guapo del mundo en una micro que baja por Apoquindo y casi muero
atropellada por tratar de seguirlo. Hombre Guapo en Micro, o HGM como yo lo
bauticé, de seguro trabaja cerca de mi oficina porque recorre el mismo camino
que yo, caminando desde el paradero.
Cuando me lo
encontré en el semáforo cerca de mi pega la semana pasada, supuse que se había
bajado un paradero después que yo y que seguramente había otro camino más corto
por el cual llegar al mismo punto. Efectivamente, ese lugar existe y desde ese
día, tomo ahí la micro de vuelta a casa y me bajo en las mañanas con la
esperanza de ver de nuevo al que será -ya lo decidí- el padre de mis hijos.
La verdad es
que el asunto no ha ido bien con HGM...solo lo he visto una vez más y no fue
mucho: yo iba saliendo de mi edifico y vi la 406 reanudando la marcha para
salir del paradero. Resignadamente pensé que tendría que esperar a la proxima
pero el semáforo se puso en rojo y la micro tuvo que parar. Cuando estaba ya
muy cerca, lo primero que veo es a HGM por la ventanilla...¡Dios bendiga los
semáforos! -pensé y apreté el paso para alcanzar a llegar.
Toqué la puerta
y el chofer me ignoró olímpicamente, la toqué un poco más fuerte y al mirarme
me hizo un gesto negativo con el dedo índice. Yo puse mi carita de niña buena y
le dije juntando las manos "por fa, por fa", de nuevo me dijo que
no... la rabia me consumió y me dieron ganas de patear la puerta, pero no quise
que HGM pensara que soy una loca incontrolable, así que muy digna me alejé
caminando al paradero deseando con toda mi alma que al maldito chofer se le
quebrara una pierna en cuanto terminara su turno (porque na´que ver desearle
algo mientras manejaba, qué culpan tienen los demás).
De ahí me he
dedicado a probar diferentes horarios de salida y entrada, de subida y bajada a
la micro y nada, no aparece...es como si se lo hubiera tragado la tierra ¿se
habrá enfermado? ¿lo habrán atropellado? ¡noooo! ¡Qué horror! ¡No puedo ser
viuda sin haberme casado!
Como mi
caballero andante no aparecía por ningún lado, se me ocurrió un plan infalible
para encontrarlo y ayer por la mañana me fuí a instalar al café de la esquina,
donde está el semáforo de la muerte (en el que casi muero por seguir al amor de
mi vida).
Legué a las 8
de la mañana por si él pasaba más temprano y lo esperé en una mesa de la
terraza con los pies congelados hasta casi las 9:30, pensando que quizá se
había quedado dormido o entraba más tarde al trabajo. Nada.
De pronto suena
mi teléfono y escucho la voz de mi jefe "Keka, qué te pasó? son las 9:30 y
no has llegado, te estamos esperando para la reunión". Por supuesto que se
me olvidó y mi jefecito me lo dejó pasar porque nunca llego tarde, pero está
visto que voy a tener que tomar medidas más drásticas para encontrar a HGM...no
podemos seguir perdiento días sin estar juntos.
Epílogo. Hoy
mismo.
Llueve sobre
Santiago. Hoy es el tercer día que estuve hasta hace unos minutos sentada en el
café de la esquina esperando a verlo pasar, no es que lo esté acosando ¿o sí?
solo estoy tratando de darle una ayudadita al destino que nos puso en la misma
micro hace una semana en una clara señal de que vamos a pasar juntos el resto
de nuestras vidas.
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